* El TELETRABAJADOR también tiene que VARIAR su ORGANIZACIÓN ECONÓMICA.  

*Para los que teletrabajan por cuenta ajena.
*Los teletrabajadores autónomos.


PARA LOS QUE TELETRABAJAN POR CUENTA AJENA.

Valorar las variaciones de gastos en la nueva situación laboral es importante, porque deben ser tenidas en cuenta, a la hora de fijar el nuevo contrato y, por lo tanto, el nuevo sueldo.

 Al trabajar, por lo menos algunas jornadas, en la propia vivienda, el teletrabajador puede AHORRAR en lo siguiente:


-Gastos de desplazamiento.
-Salarios de auxiliares (secretarios, ordenanzas...).
-Vestuario (pasa a ser más informal).
-Gastos de cafetería. (Tomar algo en casa, a media mañana, siempre es más barato).
-Valor del tiempo ganado al no tener que desplazarse.
-Posible reducción de empleados domésticos para el cuidado de niños o familiares enfermos.

Por otro lado el teletrabajador puede ver INCREMENTADOS SUS GASTOS en los siguientes aspectos:


-Calefacción y energía eléctrica en la vivienda.
-Material y mobiliario necesario para trabajar en el propio domicilio.
-Seguro de accidentes domésticos.
-Formación y promoción (esto no tiene por qué resultar más costoso, pero, en algunos casos, habrá periodos de formación que supongan un gasto extra de desplazamientos, sobre el coste presupuestado).

Una vez estudiadas todas estas variaciones en cada caso concreto, sólo hay que hacer los debidos ajustes salariales, acordando qué aspectos serán cubiertos por el teletrabajador, y cuáles por la empresa, teniendo en cuenta los beneficios de ésta,, para que ninguna de las dos partes salga perjudicada. De hecho hay que conseguir que ambas partes salgan ganando, porque de lo contrario, no sería interesante realizar el teletrabajo en ese caso particular.

LOS TELETRABAJADORES AUTÓNOMOS.


En este caso particular de Teletrabajo, parece ser, por los casos reales ya existentes, que los beneficios económicos son superiores a los del caso anterior; esto sucede así, porque un autónomo que trabaja en su propio domicilio, se ahorra los gastos de local, que siempre son muy superiores a los propios de instalar la oficina en casa. Por otro lado, al poder declarar parte de los costes de vivienda (mobiliario, espacio de trabajo...), como parte de los costes de oficina, estos son desgravables (en estos temas la legislación todavía no está muy clara y, por ahora, se beneficia claramente el trabajador). También hay que tener en cuenta que en estas circunstancias, los costes por viajes de trabajo, que son a su vez desgravables, empiezan desde la propia puerta del domicilio. El resto de las variaciones económicas que pueden ser tenidas en cuenta coinciden con las del trabajador por cuenta ajena.